Aquella otra vida

Hoy he soñado con Silvia Abril, a saber porqué con ella. Lo curioso es que íbamos juntas a hacernos un tratamiento facial a base de cremitas y masajes. Nos costaba 53€ (exactos, además) y en teoría rejuvenecíamos 5 años. Al salir nos mirábamos y yo le decía “pues no se te nota nada, hija” y ella contestaba “pues a ti tampoco” y nos echábamos a reír como dos bobas en mitad de la calle. Una calle y unas risas sin mascarillas ni virus, ni miedo, libres, como en aquella otra vida. Qué cosas, no?

4 respuestas a “Aquella otra vida

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